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Cuando tengo una lesión, debo ponerme ¿Frío o Calor?


¿frío o calor?

Una pregunta frecuente entre mis pacientes, sobre todo en aquellos que son deportistas. La respuesta a ésta interrogante, dependerá de varios factores, pero en general, la cuestión se puede explicar de la siguiente manera:

EL FRÍO

La aplicación de frio como terapia, se llama CRIOTERAPIA y, se recomienda usarlo cuando la lesión (golpes, torceduras, traumatismos en general) es reciente, es decir, dentro de las primeras 48 horas (2 días) de producirse una lesión, o sea, cuando estamos en la etapa INFLAMATORIA. El frío funciona en el cuerpo, generando contracción de los vasos sanguíneos, en simples palabras, que llegue MENOS sangre a la zona afectada. De ésta manera, logramos que NO se acumulen sustancias que pueden ser dañinas para nuestros tejidos. Pero ¿QUÉ PASA SI EL HIELO LO APLICO POR MÁS DE 10 MINUTOS?, pues sucede, que tu cuerpo “pensará” que se está congelando, por ende, en vez de disminuir el flujo de sangre, lo aumentará, y no estaremos logrando el efecto Antinflamatorio, analgésico y de disminución de la contractura muscular.

Recuerda siempre tomar las precauciones necesarias para usar hielo, que no sea directo en la piel para evitar quemaduras por frío, si eres hipersensible al frío, es decir, alérgico, pues no puedes usarlo y, por último, el frío tiene un efecto sedante, por lo que no debes usarlo antes de hacer deporte.

¿VAMOS BIEN?

Bueno, ahora explicaremos en que ocasión debemos aplicar calor.

EL CALOR

La aplicación de calor, se llama TERMOTERAPIA y, se recomienda usarlo cuando ya ha pasado la fase inflamatoria de la lesión, es decir, desde el tercer día. El calor funciona en nuestro cuerpo, generando AUMENTO de la circulación, es decir, que llegue más sangre a la zona afectada, genera relajación muscular y alivia la sensación de fatiga y pesadez. El tiempo de uso en general, se recomienda de 15 a 20 minutos de exposición.

¿Calor local o Generalizado?

Depende del tipo de lesión, de la zona que está afectada y del gusto de cada uno. Siempre tener en cuenta, que el tipo de calor que se recomienda es a través del contacto directo con la zona, no con irradiación, es decir, si me duele un muslo, y coloco la pierna al lado de la estufa, no se percibe la misma sensación de alivio.

Deben recordar tener mucho cuidado si existen problemas de sensibilidad de la piel, ya que se pueden generar quemaduras. Cuando queremos colocar calor en todo el cuerpo, cómo es el caso de ir a las termas o realizar baños caseros con agua caliente, debemos SIEMPRE CONSIDERAR si la persona posee problemas al corazón o de presión alta.

¿Y EL CONTRASTE?

En general para realizar contrastes de temperatura, se debe evaluar al paciente, y saber exactamente que queremos lograr. Por lo que en éste punto, debes consultar a tu kinesiólogo de confianza para que te aconseje que es lo mejor para tu situación.

Ante cualquier duda, siempre consulta a tu kinesiólogo. Recuerda que ante el dolor, no hay soluciones mágicas, existe la Kinesiología.

¡Espero sus comentarios!


Kinesióloga Loreto Goeppinger

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